El artículo anuncia la salida desde Barcelona de la mayor flotilla civil contra el bloqueo de Gaza desde 2007. Presenta la Global Sumud Flotilla como continuidad de la Marcha Global bloqueada en Egipto y como respuesta ética a la complicidad europea con el genocidio. Frente a gobiernos que financian la guerra, reivindica la desobediencia civil y a Barcelona como símbolo de una Europa que resiste desde abajo para romper el asedio y sostener la dignidad.