El artículo narra la Marcha internacional hacia Gaza desde El Cairo hasta su desconvocatoria forzada. Describe la represión egipcia, las detenciones, deportaciones y confiscaciones, la complicidad internacional con Israel y la imposibilidad de llegar a Rafah. Aunque asfixiada, la Marcha no se da por vencida: reivindica la solidaridad, la memoria y la resistencia ética frente al genocidio, como un punto y seguido, no un final.